No tiene 806, ni 902
Algunas verdades superiores desveladas por Pitágoras:
1. Universalidad y permanencia de la dinámica evolutiva. Es un fenómeno omnipresente. Es la ley de las leyes cósmicas.
2. La ley ternaria del microcosmos y macrocosmos. El hombre es un microcosmos que refleja el macrocosmos. Está estructurado ternariamente: cuerpo, alma, espíritu. El macrocosmos tiene también una estructura ternaria:
a) Un cuerpo visible: todos los fenómenos cósmicos observables.
b) Un alma invisible: todas las leyes y fuerzas ocultas del universo. Pero deducibles de los fenómenos empíricos y sensoriales por raciocinio lógico.
c) Unos espíritus sobrehumanos y divinos: dioses, semidioses, guías invisibles, destructores cósmicos.
3. La numerología científica y simbólica. La ciencia de los números y de las figuras geométricas ocupa un puesto central en las ideas de Pitágoras. El universo entero es matemática y geometría. Todo está hecho de números, proporcionalidades y simetrías. Dios es un supercerebro matemático y arquitectónico. La identidad de los átomos está determinada por el número de sus protones, neutrones y electrones. La identidad de las moléculas está determinada por el número de sus átomos. La identidad de las figuras geométricas está determinada por el número de sus lados; por la amplitud de sus ángulos y diámetros, cuantificables numéricamente.
La numerología simbólica está omnipresente en las ciencias ocultas. El lenguaje simbólico de los números 1, 2, 3, 4, 7, 12, 40, múltiplos y sobremúltiplos, está activo y operativo en las religiones; en las escalas musicales; en los ciclos evolutivos; en los espectros cromáticos; en las estructuras celulares, antropológicas y cosmológicas. El número 1 es representativo de la unicidad de Dios. El número 2, representativo de la dualidad persa y china: Ormuz y Arihmán, Yin y Yang. El número 3 es representación de la trinidad cristiana: Padre, Hijo, Espíritu Santo. El número 4 es representativo de los cuatro elementos básicos del mundo material: tierra, agua, aire y fuego. El número 7 es representativo de los días de la creación; de los siete meses de la vida intrauterina para convertirse en siete ciclos evolutivos después del nacimiento: primera infancia, segunda infancia, adolescencia, juventud (7-14-21 años). El número 7 es representativo de los siete colores del arco iris; de las siete notas que tiene un pentagrama musical. El número 40 es representativo de los cuarenta años de travesía del desierto de Moisés; de los 40 días de ayuno en el desierto, de Jesús.
4. La cosmogonía física y espiritual. Para Pitágoras hay un único y supremo principio detrás de toda la fenomenología cósmica. El universo entero es una manifestación gradual, progresiva y parcial de esa única y suprema realidad, infinitamente inteligente e inagotable en su dinámica creativa y evolutiva. El dualismo de Zoroastro pone dos principios supremos: materia y espíritu. Las tradiciones religiosas hindú y cristiana ponen tres principios: Brahma, Shiva, Vishnú; Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Más allá de lo que vemos y percibimos se encuentran formas no visibles que influyen en el mundo sólido. Tania Conde, Clarividente, consejera espiritual, especialista en problemas psico-espirituales; amor, ansiedad, sentimientos, roturas de pareja, familia, hijos, religión, depresión, miedos, etc... y todos los problemas que se derivan de una patología psicosomática. Con ella encontrarás todo lo que buscas y solucionarás, todas tus dudas. Tania Conde, te ayudará a encontrar tu espiritualidad dormida....

